viernes, 22 de julio de 2016

Escribir, correr y cantar...



Escribir para mí no es una profesión, ni siquiera una vocación. 

Es una manera de estar en el mundo.


Ana María Matute






Quizás esta frase de la gran Ana María Matute defina a la perfección el sentir más profundo del grupo de jóvenes al que tenido el honor de tener como alumnos durante una semana. 

Incluso salimos en los papeles


Cuando desde el CAL (Centro Andaluz de las Letras) me propusieron ser la profesora de narrativa de la Escuela de Escritores Nóveles, la idea ya me sedujo. ¡Un campamento de verano para jóvenes a los que les gusta escribir! Sin duda, el sueño dorado de mi adolescencia. Lamentablemente, en aquellos años en los que yo era una soñadora (pluma en mano), los campamentos de verano más exóticos a los que una podía apuntarse eran "Las Colonias" o campamentos tipo "boy scouts" a los que mi madre nunca me dejó ir (con muy buen criterio) por mi tendencia a perderme en un ascensor y mi incapacidad para abrir latas con abrelatas (no aprendí hasta los 16). 


El más jovencito (con una historia inmensa de superación a las espaldas). Rubén Dario Ávalos tiene ya tres libros publicados. Va a por su primera novela.  


El caso es que la propuesta de impartir un Taller de Creación Literaria para jóvenes de entre 11 y 20 años me encantó. Poco podía imaginar en ese momento que no me enfrentaba realmente a "escritores nóveles". Para nada. La mayoría llegaban ya con un interesante recorrido dentro del mundo de la literatura: Libros publicados, concursos ganados... ¡y unas ganas de comerse el mundo...! Los que habéis superado la adolescencia las recordaréis si hacéis un esfuerzo. Pero hay que hacer un gran esfuerzo.



Que no todo iba a ser escribir, correr y cantar... que nadar también se podía. 


O aquella noche en la que decidieron que ellos eran ellas y vicerversa y Antonio decidió ser yo. ¡Estáis locos!


El chico del medio, nada menos que Cristian Alcaraz, el profesor de poesía. Antiguo alumno de estos mismos cursos (otro con talentazo).


Entrega de diplomas y despedida... un tanto amarga. Las despedidas son así. 


No sé si habréis aprendido mucho conmigo, campeones y campeonas míos, pero os aseguro que yo he aprendido más. No sé si comentároslo pero os he "vampirizado" las emociones, los sueños, las ganas... y he regresado a casa tarareando vuestro himno y con unas ganas enormes de crear y crear.

Escribir, correr y cantar...
Escribir, correr y cantar...


La última noche. No quedaba más remedio que ver amanecer. 


Gracias por esta semana. Sois grandes.



P.D.- Para todo el lector o lectora de mi blog a quien le interese, por aquí dejo el tema de Carmen Morales que se ha convertido en el himno de la semana (con razón) desde que nos visitó .

¿Quién soy yo sin un lápiz y un papel...?




Aunque el filosofo urbano de Will Smith le ha dado una vuelta más al concepto ofreciéndonos las claves para dominar el arte de vivir: Correr y leer. 

Y es que leer era imprescindible.