miércoles, 8 de enero de 2014

HOY ES SIEMPRE TODAVÍA

Creo que la mejor manera de comenzar este nuevo año es lanzando al aire un grito de ilusión por tantas y tantas cosas que se estuvieron fraguando el año pasado y que ahora percibo con una fuerza casi abrumadora. 

Como siempre, a estas alturas, redacto mi lista de propósitos, sueños y deseos, pero esta vez son mucho más espirituales y volátiles que en otras ocasiones. Quizás por eso me haya lanzado a abrazar de nuevo este blog que había dejado huérfano desde hace meses, le he cambiado de aspecto... en todos los sentidos. 

Siento que todo comienza en este momento. Como decía Machado "hoy es siempre todavía". Hoy... en este segundo, en este instante, comienza el resto de nuestra vida, y por eso no podemos desaprovecharlo. 

Hoy... todavía, he decidido tomar las riendas, dejar atrás los rencores, olvidar antiguas afrentas, querer, querer, querer... y mucho, a esa persona maravillosa que me mira cada día desde el espejo y cuidarla más. Hacerme responsable de esos propósitos, sueños y deseos que antes dejaba en manos del destino. 

Como dice Wayne Dyer "El hacerte cargo de ti mismo significa dejar a un lado ciertos mitos muy generalizados. A la cabeza de la lista está la noción de que la inteligencia se mide por la capacidad de resolver problemas complejos; de escribir, leer y computar a ciertos niveles; y de resolver rápidamente ecuaciones abstractas. Esta visión de la inteligencia postula la educación formal y el conocimiento académico o la cultura como la verdadera medida de la realización personal. Fomenta una especie de esnobismo intelectual que ha obtenido consigo unos resultados muy desmoralizadores. Hemos llegado a creer que una persona es "inteligente" si tiene una serie de títulos académicos, o una gran capacidad dentro de alguna disciplina escolástica (matemáticas, ciencias), un enorme vocabulario, una gran memoria para recordar datos superfluos, o si es gran lector. Sin embargo los hospitales psiquiátricos están atiborrados de pacientes que tienen todas las credenciales debidamente presentadas –como de muchos que no las tienen-. El verdadero barómetro de la inteligencia es una vida feliz y efectiva vivida cada día y en cada momento de cada día". 

Hoy es siempre todavía. ¿No es maravilloso?

Os dejo por aquí algunas fotos de la playa de Punta Umbría. No sé qué tiene el mar que hace que me sienta como recién llegada a casa. Intuyo que tendrá que ver con algún gen ancestral que me recuerda que ahí comenzó todo.






El lugar perfecto para comenzar el año, sobre todo si se viaja en buena compañía. 

También quiero mostraros uno de los regalos que Melchor, Gaspar y Baltasar dejaron por aquí. Es un bolso de viaje con estampado de gatos de la marca Misako para el que ya tengo planes.





Ah... y como mi propuesta de hacer feliz a la personita que nos mira desde el espejo se hace extensible a todos vosotros, aquí os dejo este vídeo con las instrucciones de lo que debemos hacer nada más levantarnos por la mañana. Seguro que no podréis evitar la sonrisa.