lunes, 20 de octubre de 2014

Premios planetarios

Cada día me gusta más Barcelona. Su casa Batlló, su carril bici inteligentemente situado fuera de la acera (¿acaso las bicis son peatones?), su premio Planeta… ¡Premio Planeta! Llegar al Hotel Princesa Sofía, que me recibiera Carmen Rodríguez para decirme que a las 20’15 horas me esperaba en recepción porque había que pasar por el photocall... en fin... que se me puso mal cuerpo. Creo que titubeé algún “yo”… “yo no”… "no"... mientras caminaba en dirección al ascensor. Los que me conocen bien saben que detesto las fotos. Pese a todo superé la conmoción inicial y me dispuse a vestirme de escritora en noche de entrega de premios. O de Gilda sin guantes, que también podía ser. Antes de salir de la habitación me autofotografié delante del espejo (esas son las únicas fotos que me gustan, porque puedo poner morritos sin sentir vergüenza de mí misma). 

Nerea Riesco
Contenta con el resultado, colgué la imagen en Facebook informando de que iba de rojo y bajé a la recepción. Allí ya estaban unas cuantas sonrisas conocidas. Ramón Pernas, por ejemplo, que me contó que forma parte de un plan europeo antipiratería que me llenó de orgullo y satisfacción. Ya es hora que se vaya corriendo la voz de que descargarse libros es UN DELITO. Se lo recuerdo a aquellos que me dicen con calma y henchidos de gozo “me descargué tu libro” esperando recibir un “gracias” de mi parte. Yo creo que no es difícil comprender que los escritores (y derivados, a saber: editores, diseñadores, comerciales, distribuidores, etc…) no estamos pagados con que se lea el libro y que tenemos la estúpida manía de intentar comprar lencería con nuestros propios fondos, y no con los de las tarjetas black. En fin, que me disperso. En dirección al autobús que nos llevaría a la cena me encontré a Manel Loureiro (igual de hiperactivo y sonriente que el día que lo conocí) caminando junto a Maxim Huerta, flamante ganador del Premio Primavera con “La noche soñada”. En el trayecto fui con Clara Tahoces, Sol Blanco Soler y Paloma Navarrete. Hablamos de fenómenos paranormales. Esas cosillas que nos gustan a nosotras.  

Nerea Riesco
Y llegó el momento photocall. ¡os lo podéis creer! Un pasillo vacío y ampliamente iluminado por el que caminar mirando y sonriendo a cientos de cámaras que “flaxean” a diestro y siniestro mientras se escuchan las voces diluidas, pronunciando tu nombre, de los compañeros de la prensa (que en ese momento son fantasmagóricas siluetas oscuras, pidiéndote que mires aquí y allá). Posiblemente lo recordaré como una de las experiencias más vergonzosas de mi vida, junto con el día que tropecé y me caí en una barrilada de la facultad delante de toda la clase. Y precisamente en eso pensaba mientras atravesaba el photocall con una de las mejores sonrisas que he podido pergeñar “Señor, si estás allí, no dejes que me despanzurre en este momento”. Como no soy de pedirle mucho, atendió mis súplicas y atravesé el pasillo comprendiendo a la perfección cómo se sintió Atreyu al pasar por delante de las esfinges. Por suerte, al otro lado me encontré con Javier Iriondo que me estuvo contando de vida y de milagros (sobre todo de milagros) a la hora de rescatar nuestra alma de los varapalos del destino. Su último trabajo Un lugar llamado destino, es un manual que lo explica todo a la perfección. 

Después me encontré con Anika, de Anika entre libros, una de las promotoras culturales más destacadas de este país por la cual no pasan los años. Tiene energía por un tubo y se le nota, lo cual es muy, muy, muy de agradecer. Le he robado unas cuantas de las fotografías que dejo por aquí. Os recomiendo que os paséis por su web ya que allí hace una crónica extensa y divertidísima de la noche. 

Álex Salmon, Nerea Riesco y Anika
En la cena, a mi izquierda, Álex Salmon (mi director de periódico preferido), que lo mismo me hace de superhéroe cuando me robaron el bolso en San Jordi (allá por el pleistoceno), que me cotillea los últimos chismorreos políticos del momento, además de los jugositos, que para algo es el director de El Mundo de Cataluña.  






Tenía la intención de fotografiar cada plato, pero me acordaba tarde, así que sólo puedo adjuntar la imagen del postre. Chocolate, chocotate con chocolate... ahí lo dejo.

Y por fin el mágico momento de desvelar quiénes serán los ganadores de este año. 

Como finalista Pilar Eyre a la que tuve el gusto de conocer hace unos años en las jornadas de Novela Histórica de Cartagena. Decir que me parece una mujer encantadora, además de una magnífica comunicadora. Su novela, según contó, es una historia de amor real. Hummm... romance... 

Finalista: Pilar Eyre


Ganador: Jorge Zepeda

Al ganador, Jorge Zepeda, no lo conozco en persona, pero tengo la sanísima intención de hincarle el diente a su novela en cuanto salga al mercado. 

Hasta aquí la seudo crónica del Planeta 2014. Si de verdad queréis enteraros de lo que pasó (y ver fotografías jugositas) aquí os dejo el enlace a la web de Anika:


Nos vemos pronto.